Lambayeque: Comunidades Altoandinas demandan al Estado atención a sus problemáticas

Con gran concurrencia de representantes de las comunidades Indígenas Campesinas de Lambayeque, así como de representantes de las comunidades marino costeras del norte del país, organizaciones de la sociedad civil, entidades públicas y autoridades locales se llevó a cabo el Primer Encuentro de Comunidades Indígenas en la Región Lambayeque Tantanakur Parlashun” (Reunidos Conversemos). Durante el mismo se juramentó la directiva de la Federación de Comunidades Indígenas Campesinas de la Zona Altoandina de Lambayeque, la misma que se ha constituido para fortalecer su integración y autoafirmación como pueblos originarios y para exigir al Estado atienda sus demandamos, no como dadivas, sino como la atención de sus derechos.

El Sr. Armando Manayay, como electo presidente de la Federación demandó al Estado urgentes cambios en la atención a sus necesidades, ya que el supuesto “desarrollo” que hasta ahora ha sido ofrecido a los pueblos originarios solo ha significado pobreza, exclusión, perdida acelerada de su idioma, despojo del territorio y de la posibilidad de usufructuar recursos estratégicos como el agua de los que milenariamente han sido sus guardianes.  Realidad que se hace evidente solo observando que son sus comunidades las que concentran los indicadores más bajos del desarrollo humano inclusive del promedio nacional”.

Desde este encuentro se ha pedido al Estado siete puntos de agenda que “TANTANAKUR PARLASHUN” (Reunidos Conversemos), ha priorizado y sustentado por los presidentes de las comunidades , entre los cuales se destacan la defensa de su territorio. Tal como denuncia la Comunidad Túpac Amaru, que el Gobierno Regional les estaría despojando más de 9 mil hectáreas de su territorio, por lo que han demandado al Estado la urgente titulación de las comunidades que, ya que al no estar reconocidas de propiedad alguna son despojados de sus tierras.

Entre otros puntos de agenda exigen que la Nueva Reforma Agraria revalore sus tecnologías milenarias, así como, reconozca que la pequeña agricultura y producción sana en el Perú es tan valiosa como el cobre, la plata o el oro. Además, demandaron al gobierno les reconozca su rol milenario de guardianes del agua, con protagonismo en una estrategia que incluya el “canon del agua”. Ya que esta forma de gestión del agua no deja contaminación, ni daños ambientales; sino que garantiza el agua tanto para la agricultura, la industria y calmar la sed de las grandes ciudades de nuestra región.

También han planteado que toda iniciativa en sus territorios, ya sea del estado o de empresas, debe partir por una consulta previa vinculante. Han rechazado la reciente aprobación reciente por parte del Congreso y por insistencia, de la Ley Nº 31494 que reconoce a los comités de autodefensa. Puesto que la misma, aseguran, traerá más violencia a sus comunidades.

Finalmente han exigido se pongan las bases de un futuro sin discriminación, con equidad e igualdad de oportunidades desde la niñez. Y en este contexto se valoró la propuesta de unidad de las comunidades altoandinas y las marino costeras para juntos avanzar en la construcción de un Perú con un nuevo rostro, más humano, más equitativo, más digno, más responsable con la madre tierra. El encuentro terminó con la presentación de danzas y músicos de sus comunidades como parte de afirmación de su identidad como pueblos originarios.