Tumbes: Trabajadores de obra municipal agreden a reportero y camarógrafo durante cobertura periodística

El periodista Jairo Jair Roque Gómez, reportero de Hechicera Diario, Radio y Televisión, y su camarógrafo, Lenin Nizama Gutierrez, fueron agredidos mientras cubrían denuncias ciudadanas sobre el malestar generado por la obra Colector Bolívar, en la provincia y región Tumbes.

Según la información difundida y lo expresado por el periodista a la Oficina de los Derechos Humanos de la Asociación Nacional de Periodistas del Perú, la agresión sucedió el reciente 9 de junio, alrededor de las 11:40 de la mañana, cuando el equipo periodístico de Hechicera se dirigió a las inmediaciones de la obra para cubrir el desarrollo de la misma.

En el lugar se está rehabilitando el colector principal de alcantarillado de la calle Bolívar, por lo que popularmente se conoce a la obra como Colector Bolívar. Sin embargo, algunos vecinos se han quejado de malestares generados por los trabajos y han surgido denuncias de presuntas irregularidades en su ejecución.

Durante la cobertura, mientras recorrían las calles, algunos obreros proferían insultos en contra de reportero y camarógrafo, sin embargo, continuaban su trabajo haciendo caso omiso a los agravios.
En esas circunstancias, un sujeto que vestía pantalón jean, polo morado, casco azul y zapatillas blancas, y usaba mascarilla quirúrgica, le propina un golpe en la cara a Jairo Roque (que le generó una lesión en el labio), ocasionando que se desestabilice y caiga, para luego salir huyendo del lugar.

Roque Gómez se repone rápidamente y comienza a seguir a su agresor junto a Nizama Gutiérrez. Luego de avanzar alrededor de una cuadra el atacante ingresa a la zona de trabajos, pasando el cordón de seguridad de la obra. Jairo Roque y Lenin Nizama intentan ingresar a dicho espacio, sin embargo, un grupo de obreros, en el que todos usaban casco anaranjado, le impide el paso reclamando que no tiene autorización para ingresar.

Ante esto, el reportero les reclama que encubren a su agresor, sin embargo, los trabajadores continuaban señalando que no podía ingresar sin casco. Mientras tanto, el sujeto que propinó el puñete al periodista cruzó al otro lado de la calle alejándose del lugar. Jairo Roque saca su celular y marca un número, los obreros murmuraban que, al parecer, estaba llamando a la policía e intentaban impedir que realice tal acción. El periodista, al observar ello, reitera que están encubriendo a su agresor y le vuelven a mencionar que tiene que usar un casco para movilizarse en la zona; al oír esto el reportero solicita que le faciliten uno, pero le responden que él debía traerlo.

Al ver que su atacante siguió caminando por el otro lado de la calle, el reportero avanzó de su lado en la misma dirección, mientras los obreros seguían hostigándolo y empujándole para que se detenga, llegando al extremo de ser sujetado por los brazos durante breves segundos.

Mientras avanzaba su llamada fue atendida, por lo que solicitó un patrullero para identificar al agresor. Al escucharlo un obrero le gritó a otro “atrápalo pues imbécil”, por lo que nuevamente intentaron sujetarlo.
Alrededor de cinco obreros intentaron obstruir el paso de Jairo Roque. Uno de ellos estuvo a punto de confrontarlo pero se abstuvo ante los reclamos del periodista “¿también me vas a agredir?”. Mientras seguía avanzando, lo cerraban, le daban empujones e intentaron rociarle gaseosa. El reportero logra librarse de los obreros y sale corriendo.

En ese momento Lenin Nizama Gutiérrez, que en todo momento estuvo siguiendo y registrando en video lo que sucedía fue acorralado por los mismos obreros que acababan de hostigar a su compañero de labores. Los trabajadores sujetaron al camarógrafo, le reclaman que haya estado grabando, un trabajador de camisa y casco blanco le exige que apague la cámara argumentando “que no tiene autorización” y le propinan golpes en la espalda y pierna izquierda.

Al percatarse de esto, Jairo Roque vuelve para auxiliar a su compañero. Una vez que se libraron de sus agresores, el reportero y camarógrafo se dirigieron a la Comisaría de San José de Tumbes donde interpusieron denuncia policial por agresión física.

Para esto, el equipo periodístico volvió al lugar de los hechos con algunos agentes policiales a fin de realizar la constatación correspondiente. En esta diligencia, encontraron al residente de la obra Colector Bolívar, Wilfredo Cotrina Sandoval, quien al ser preguntado por la identidad del agresor se sujetó a responder que “es un trabajador de la empresa, pero no tengo la planilla para darle el nombre. El ingeniero lo ha identificado como trabajador. Si me entregas un documento por escrito donde me solicitas el nombre del trabajador te lo remito”.

Según explicó Jairo Roque, sabe que los trabajadores que usan camisa y casco blanco son ingenieros, mientras que los de casco anaranjado serían peones, sin poder precisar con más detalle la función que cumplen los de casco azul, como su agresor.

En ese sentido, y valiéndose de lo expresado por el residente, al día siguiente le dirige una carta solicitando el nombre de su agresor, sin embargo, hasta la fecha no recibe respuesta.

Frente a ello, el miércoles 15 de junio el empresario constructor Carlos Boyer Jaramillo, propietario de la empresa B & R Boyer Constructores EIRL, a cargo de la obra Colector Bolívar, declaró en un diario local: “tengo entendido que ya ha sido separado del trabajo dicho albañil”.

La Asociación Nacional de Periodistas del Perú – ANP expresa plena solidaridad con Jairo Jair Roque Gómez y Lenin Nizama Gutierrez, equipo periodístico de Hechicera, por las agresiones sufridas en el contexto de su trabajo reporteril.

Asimismo, la ANP exige a la empresa B & R Boyer Constructores EIRL que sancione ejemplarmente a todos los trabajadores implicados en los ataques al equipo periodístico y brinde la identidad del agresor de Jairo Roque, ya que, si ha sido despedido, debe estar identificado. Encubrir al agresor los hace cómplices del delito de lesiones.