Apurímac: Consorcio Andahuaylas pone en jaque a Martín Vizcarra y Baltazar Lantarón por 24 ventiladores mecánicos

Un informe periodístico realizado por el Programa Punto Final, de Frecuencia Latina, dio a conocer sobre el abandono de 24 ventiladores mecánicos destinados al paralizado Hospital de Andahuaylas que se encuentran almacenados hace cuatro años (serían seis años) en un depósito privado situado al sur de la ciudad de Lima.

Se trata de la firma BSF Almacén Logístico Portada de Lurín, donde la contratista Consorcio Andahuaylas mantiene almacenados estos equipos tan necesarios para salvar muchas vidas que están en grave riesgo por la pandemia del coronavirus.

Los equipos inventariados en el almacén limeño son 17 ventiladores volumétricos adulto -pediátrico, cuatro ventiladores mecánicos de transporte y tres ventiladores mecánicos neonatal, los cuales se encuentran trabados por un proceso judicial en curso.

El reportaje revela sobre los 24 ventiladores mecánicos que están abandonados hace cuatro años en ese lugar, pero no da cuenta de la otra parte del equipamiento adquirido por el Consorcio Andahuaylas que en total suma 29 millones de soles.

Cabe precisar, de acuerdo a informes de la Contraloría General de la República, desde fines del 2014 estos componentes biomédicos fueron adquiridos por el consorcio a través de la firma Tecnasa, estimándose que tienen seis años de permanecer encajonados y no cuatro años como señala el informe.

Haciendo memoria. Todavía falta aclarar sobre el intento del Consorcio Andahuaylas a fines de diciembre 2018 que pretendió internar sin contar con la autorización respectiva equipos biomédicos a la paralizada obra, hecho que fue advertido e impedido por los dirigentes de la provincia, dándose inicio a una investigación preliminar por parte de la Fiscalía Anticorrupción de Andahuaylas.

Tampoco se ha esclarecido la presencia de grandes cajones de madera que contendrían componentes del tomógrafo y otras piezas más que habrían ingresado en forma irregular al depósito de la obra y que no fueron registrados en un inventario realizado a fines del 2018, también en investigación por la fiscalía anticorrupción.

Responsabilidades compartidas

Tras el reportaje, está claro que el gobernador Baltazar Lantarón trata de lavarse de las manos aduciendo que en reiteradas oportunidades solicitó al Gobierno Nacional para que se destrabe el proceso judicial y se puedan usar estos equipos a fin de enfrentar la emergencia, mientras en el Ministerio de Salud, sus asesores legales hasta el momento no encuentran una salida legal a este lío pese a los reiterados compromisos del Presidente Martín Vizcarra de ponerlos en funcionamiento.

Esta demora ha sido bien aprovechada por el Consorcio Andahuaylas que en una hábil reacción dio a conocer la existencia de los 24 ventiladores mecánicos encajonados en el almacén privado, distanciándose un poco del engorroso proceso judicial que debe enfrentar.

La movida del Consorcio Andahuaylas ha puesto en jaque a ambas instancias de gobierno ya que busca librarse -como diera lugar-  de una parte de la millonaria compra realizada y que por el tiempo transcurrido (seis años encajonados) estos equipos probablemente no funcionen o hayan quedado obsoletos. Este será el dilema que deberán enfrentar los próximos días.