Apurímac: Ingeniero y comunero fallecen por coronavirus en Andahuaylas

Dos decesos producto del COVID-19 se registraron el último sábado en el Hospital Hugo Pesce Pescetto de Andahuaylas, ambas personas de sexo masculino presentaron insuficiencia respiratoria que los mantuvo en la Unidad de Cuidados Intensivos, pero no lograron vencer a esta temida enfermedad.

La primera muerte se dio el sábado 11 de julio en horas de la tarde, se trata de un ciudadano del distrito de Santa María de Chicmo de 39 años de edad, que sufría de cáncer terminal, enfermedad que aceleró su deceso frente a la COVID-19.

Según los reportes, el ciudadano de condición humilde ingresó hace dos semanas al Hospital Sub Regional de Andahuaylas por dolencias de la enfermedad, al habérsele realizado la prueba rápida dio positivo, por ello, los galenos del Comando Covid realizaron el aislamiento sanitario y su tratamiento correspondiente, pero el grado avanzado de su enfermedad hizo que el hombre no resista.

El segundo caso se trata de un ingeniero de 59 años de edad, proveniente de la ciudad de Lima que laboraba en la supervisión de obras de la Universidad José María Arguedas de Andahuaylas. Los reportes mencionan que el ingeniero los últimos días del mes de junio presentaba un resfrío pidiendo permiso de la universidad para descansar en su departamento, al no recuperarse se hizo la prueba rápida y dio positivo el 1 de julio, siendo internado en el hospital de la ciudad Chanka.

Lamentablemente presentaba obesidad y asma, situaciones clínicas que no permitieron su mejoría y lo llevaron a perder la vida la noche del último sábado 11 de julio luego de haber ingresado a la Unidad de Cuidados Intensivos solo horas antes de su deceso; ayer domingo fue enterrado en el cementerio de la ciudad andahuaylina porque sus restos no pudieron ser traslados a la ciudad de Lima.

El ingeniero en mención antes de fallecer, denunció a través de su cuenta de Facebook que no fue bien atendido por personal de salud del hospital, situación que advierten será denunciado por los familiares debido a que también la empresa para el cual laboraba lo abandonó en los momentos más difíciles.

La incredulidad de muchas personas sobre las víctimas mortales aún persiste en nuestra región, pero debemos comprender que el COVID-19 está activo en Apurímac desde hace 113 días y su letalidad se manifiesta más, en adultos mayores y en personas con enfermedades crónicas, siendo importante insistir en el autocuidado.