La implementación deficiente de las Oficinas de Unidad Local de Empadronamiento – ULEs y las necesidades de una reestructuración del Sistema de Focalización de Hogares – SISFOH

Por: Soc. Fritz Quea Sánchez[1]

La pandemia del coronavirus destapa varias deficiencias en los Gobiernos Locales, uno de ellos, es la defectuosa implementación de las Unidades Locales de Empadronamiento – ULEs como actor principal del SISFOH, dicha oficina es responsable de recibir e impulsar el trámite de las solicitudes de clasificación socioeconómica (CSE) de los hogares de su localidad ante la DOF de acuerdo con los documentos técnicos emitidos para el cumplimiento de dicho fin, para ello, aplica la “Ficha Socioeconómica Única” (FSU) u otros instrumentos de recojo de datos en los hogares y digita la información contenida en la FSU mediante el uso del aplicativo informático proporcionado por la Dirección de Operaciones (DO) y remite la información digitalizada, según los lineamientos establecidos por la Dirección General de Focalización e Información Social (DGFIS).

A partir de los datos que recoge el SISFOH, mediante un conjunto de criterios, reglas o procedimientos a través de los Gobiernos Locales, las Intervenciones Públicas Focalizadas identifican a sus potenciales usuarios.

Sin embargo, la mayoría de los Gobiernos locales no implementan adecuadamente su Unidad Local de Empadronamiento (ULE), eje fundamental para que las Intervenciones Públicas Focalizadas, es decir, los programas sociales y subsidios del Estado focalicen bien a sus potenciales usuarios y se logre ser eficiente en la asignación de los recursos públicos en favor de las personas en situación de pobreza y pobreza extrema, disminuyendo los niveles de filtración y subcobertura, y que los usuarios sean la población que realmente necesita. De esta forma, la focalización contribuye a acrecentar el efecto redistributivo del gasto público social y a una mayor equidad (Víctor Brodersohn).

El principal instrumento de focalización del gasto público social es el denominado gasto social efectivo. Pero existe muchas falencias en los gobierno locales, entre ellos; Los responsables de Unidades Locales de Empadronamiento – ULEs no cumplen con el perfil requerido para dicho puesto que debe ser profesional en ciencias sociales, asignar la cantidad necesaria de empadronadores para las acciones de actualización de las clasificaciones socioeconómicas de los hogares – CSE, los empadronamientos deben realizarse cumplimiento la normativa y documentos técnicos del SISFOH donde indica que el empadronamiento se debe realizar en sus respectivas viviendas y no en la oficina ni en espacios públicos como parques, calles o plazas, para ello, los gobiernos locales deben brindar los implementos necesarios para los empadronadores que les facilite llegar a los hogares como; motocicletas, combustible, indumentarias, entre otros, para que realicen un trabajo adecuado, oportuno y eficaz.

En términos del investigador Víctor Brodersohn la focalización utiliza criterios de selectividad que actúan de una doble manera. Por un lado, de un modo inclusivo: permite que la población de bajos ingresos que no recibe los beneficios del universalismo, esté incorporada efectivamente al grupo beneficiario del programa. Por otro lado, de un modo restrictivo: excluye del grupo beneficiario del programa, a la población que no vive en condiciones de pobreza. Sin embargo, los Gobiernos locales no comprenden esta premisa “las Intervenciones Públicas son focalizadas” y aún tienen la idea de que los Programas Sociales debe beneficiar a toda la población. Lo cual, conlleva que los responsables de las Unidades Locales de Empadronamiento por temor a ser despedidos por el alcalde desnaturalizan los datos con el fin favorecer a que todos los hogares de su localidad sean beneficiarios. Si los programas sociales fueran universales, no tendría sentido de focalización.

Ahora que estamos en emergencia nacional por el rebrote del COVID 19, el Estado viene otorgando 380 nuevos soles en dos armadas a los hogares en situación de pobreza y pobreza extrema de las zonas comprendidos en riesgo sanitaria (zona urbana) y entrega de canastas con víveres de primera necesidad y también se viene la entrega del Bono Rural y Bono familiar Universal. Pero ya surgieron muchos descontentos porque las personas que realmente requieren del subsidio del Estado no están dentro de los beneficiarios.

Según Brawermann y Minujin – UNICEF los criterios de focalización son instrumentos que deben permitir identificar y localizar los distintos grupos de población para implementar acciones destinadas a satisfacer necesidades básicas e introducir prioridades en cuanto a sus destinatarios. Y nos topamos con un Padrón General de Hogares del SISFOH que tiene muchas deficiencias, esto se debe principalmente al defectuoso recojo de datos. Los gobiernos locales, a través de las ULEs no brindaron información fidedigna a la Dirección de Operaciones de Focalización – DOF del Ministerio de Inclusión Social – MIDIS y en algunos casos existen muchos hogares que no tienen clasificación socioeconómica. Como no tienen clasificación o está injustamente en un nivel alto (No pobre) no pueden acceder al bono 380 y en otros casos un hogar es divido como si fuera dos o más hogares sin entender que un hogar está conformado por una persona o conjunto de personas que unidas o no por relaciones de parentesco comparten la misma vivienda y se asocian para atender las necesidades de supervivencia de sus miembros, en palabras sencillas, todos los que comen de una “misma olla”.

Así mismo, la responsabilidad también recae en la Dirección de Operaciones de Focalización – DOF del Ministerio de Inclusión Social – MIDIS y sus respectivas unidades desconcentradas que no brindaron un eficiente soporto técnico y supervisión en campo (in situ) al proceso de aplicación y digitación de las “Fichas Socioeconómica Únicas” – FSU de los hogares de cada localidad.

A partir de esta experiencia no agradable, en adelante queda una reestructuración del Sistema de Focalización de Hogares – SISFOH. El proceso de empadronamiento o focalización debería estar a cargo de una entidad autónoma y no a cargo de los Gobiernos Locales que influyen políticamente en el proceso de focalización, puesto que, el personal de Unidad Local de Empadronamiento es contratado por el gobierno local, caso contrario se debe implementar un constante supervisión inopinada al proceso de aplicación y digitación, las “Fichas Socioeconómicas Únicas” – FSU deben ser modificados en vista que solo recoge datos muy subjetivos, se basa en las respuesta que da el informante y no en base a lo observado por el empadronador objetivo – neutral, implementar mayores filtros con base de datos nacionales, diseñar un aplicativo que georreferencie (Uso de GPS) a cada hogar empadronado y los datos recogidos de cada hogar y vivienda debe ser ingresado al aplicativo en tiempo real, los cuales, ayudaran tener una adecuada focalización. Así mismo, ante el creciente proceso de heterogeneidad social la focalización debe ser con enfoque territorial. Y solo así la focalización de las políticas sociales se justificaría en la medida en que logre un impacto redistributivo favorable (CEPAL, 1992).

Finalmente, para que exista un buen diseño de toda política de desarrollo e inclusión social, para una verdadera Inclusión social, el Ministerio de Inclusión Social, Los Jefes las Intervenciones Públicas Focalizadas  – Programas Sociales del Estado, los responsable de Desarrollo Social  de los Gobiernos Locales y regional deben ser asumidos por profesionales de Ciencias Sociales, cumpliendo el viejo dicho “zapatero a tu zapato”, personas conocedoras de la realidad del Perú profundo, que conozcan las comunidades y Centro Poblados donde se convive con la cruda realidad de la pobreza y pobreza extrema, donde las personas no tienen acceso a servicios básicos y en la actualidad son fuertemente sacudidos por la crisis de COVID 19.


[1] Vicedecano del Colegio de Sociólogos de Puno