Nacional: Merecemos un mundo igualitario para acabar con la amenaza del feminicidio

165 Mujeres fueron víctimas de feminicidio el año 2019 y en lo que va del 2020 van 30 más, desde adultas hasta pequeñas que antes de matarlas han sido violadas y los únicos que muestran esta cruel realidad son los medios de comunicación, ante la indiferencia e inacción de las autoridades, desde el nivel central, regional y local y lo más duro ante cierta complicidad de malas madres que priorizan sus diversiones a la responsabilidad de cuidar a sus hijos.

El Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social, con sus Programas Cuna Más y Qali Warma llegan a atender con alimentación a niñas, niños y adolescentes y se viene promoviendo con participación intersectorial el Desarrollo Infantil Temprano, el cual aborda tener desde madres gestantes bien alimentadas, de modo que asegure traer al mundo criaturas en buen estado que ya nacidos son atendidos con una Política de Estado, el DIT, que abarca desde la etapa de gestación hasta los 5 años de vida de la niña o niño.

Con el buen uso de vitaminas, hierro, enzimas, antioxidantes, aminoácidos, ácidos grasos, se previene enfermedades y además se asegura la salud física y mental eficiente de los 10 mil días de vida de un ser humano, el cual lo libra de violencia y lo hace un ser con equilibrio emocional, mental y físico.

Una mala alimentación por lo general genera agresividad y es lo que llama a escribir este artículo, como una propuesta para invertir en el Capital Humano, no es justo que aparte de los feminicidios, en nuestro país, la mujeres que no son asesinadas, no se libran de la violencia de género, una de cada tres mujeres han sufrido una vez en su vida, violencia física y sexual.

En esta sociedad se está dejando de cumplir con responsabilidad para traer una vida al mundo y el respeto debe generarse desde nuestro mismo género, se requiere menos cesáreas para traer los hijos al mundo, darles de lactar y así aportar ese apego seguro, junto al cariño que transmita el padre.

Una madre o un padre emocionalmente estable, es base para contar con un niño o niña con estabilidad emocional.

Limpiemos la historia de nuestro país y que no haya más feminicidio como el que abrió la lista este año 2020, en Puno, un hombre mató a su ex pareja con una comba, le indignó verla conversar con otro hombre. Otro de los 30 casos, fue la de un empleador que asesinó a su empleada, una venezolana, porque no le hizo caso a sus propuestas amorosas y lo que ha consternado a una gran mayoría de peruanos, el caso de la niña de 4 años, que la mató un adolescente, mientras su progenitora había dejado a la criatura al cuidado de otras menores, mientras ella disfrutaba de una fiesta.

Estamos en una sociedad en la que 464 menores han sido atacados sexualmente y donde la mayoría de protagonistas de tan diabólicos actos, no han recibido sanción alguna.

O asumimos compromisos responsables o estas cifras seguirán aumentando, ante la indiferencia de una sociedad mal gobernada, donde más interés hay en hacer monumentos intrascendentes que apostar por el Capital Humano.