Colombia aplica el modelo de control preventivo de la Contraloría peruana

El contralor general de Colombia, Carlos Córdoba Larrarte, destacó los esfuerzos que emprendieron en su nación para utilizar la tecnología como herramienta de acercamiento al ciudadano durante las acciones de control, y en ese sentido, informó que se modificó la Constitución Política de su país debido a que el control que desarrollaban era posterior y selectivo, sin embargo, ahora cuentan con la capacidad para desempeñar un rol preventivo, siguiendo el modelo del Control Concurrente que aplica la Contraloría General de la República del Perú.

Estas declaraciones las brindó durante el foro “Sistemas de Interoperabilidad, Analítica Predictiva e Inteligencia para detectar riesgos de corrupción”, desarrollado en el marco de la Conferencia Anual Internacional por la Integridad 2019 realizado en Lima – Perú.

Asimismo, la máxima autoridad del Sistema de Control colombiano compartió su experiencia respecto a la creación de un Observatorio de Gasto Público denominado “OCÉANO”. Explicó que se trata de una plataforma que utiliza analítica avanzada para vigilar los contratos estatales y revisar en tiempo real el flujo del dinero público en su país.

A través de este proyecto -agregó- se construyen algoritmos con inteligencia artificial, que permite conocer la duplicidad de entrega de subsidios de parte del Gobierno y determina la existencia de redes empresariales o de personas que contratan con el Estado,

Reveló, asimismo, que pretenden incluir a este software un sistema de reconocimiento facial mediante cámaras, con el fin de vigilar la construcción de las obras públicas y verificar si los contratistas están cumpliendo con el cronograma diseñado.

“La función preventiva se vuelve fundamental y la ciudadanía nos ayuda con gran capacidad, pues ellos nos informan qué está pasando en sus obras”, enfatizó.

En esa línea Córdoba Larrarte reflexionó que “la tecnología como herramienta nos debe acercar a un mejor servicio al ciudadano y con un mejor control. Pero que sea el mismo ciudadano, quien le diga a los entes de fiscalización superior qué es lo que está sucediendo en cada uno de los rincones del país”.