Junín: Declaración de Cardenal Pedro Barreto, Arzobispo de Huancayo, sobre la coyuntura política que atraviesa nuestro país

“Estoy en estos momentos en el aeropuerto de Madrid de paso a Roma para participar en el Sínodo especial sobre la Amazonía, que ha despertado la esperanza en muchos, (especialmente en las poblaciones indígenas) y desesperación en unos pocos que no aceptan una Iglesia que anuncie la alegría del Evangelio y el cuidado de nuestra casa común”, mencionó el Cardenal Pedro Barreto, Arzobispo de Huancayo,

“Anoche, en Lima, antes de salir de viaje a Roma escuché al presidente Martín Vizcarra que disolvía el Congreso y que éste declaraba la vacancia presidencial. Estás noticias son, por demás, vergonzosas, para un país como el Perú que está demostrando al mundo una lucha abierta contra la corrupción”.

Hoy empezamos octubre. En el Perú es conocido como el mes morado por el color que identifica a los devotos del Señor de los Milagros. Por tanto para los peruanos octubre es un tiempo propicio de conversión, de cambio de mentalidad. Sólo así, empezando por cada uno de nosotros el Señor podrá hacer el milagro de la reconciliación en el país desde la verdad y la justicia.

Ante este terremoto político que estamos viviendo en el Perú. Salimos a las calles no para protestar e insultar. Sino para hacerle una súplica, como dice el himno ” Señor de los Milagros a Ti venimos en procesión, tus fieles devotos, a implorar tu bendición. .” Señor de los Milagros… ayúdanos para gritar, con fuerza y convicción,:”hagamos grande nuestro Perú'”.

No perdamos la fe en Dios y en nosotros mismos. La esperanza nos hace ser audaces y soñadores de un nuevo Perú que se encamina a celebrar, con honestidad y orgullo, el bicentenario de su independencia nacional. Se nos presenta la oportunidad de buscar un nuevo modo de ser peruanos en diálogo y servicio al buen común.

Reafirmo lo dicho por Mons. Miguel Cabrejos, presidente de la Conferencia Episcopal Peruana: “estos momentos son una oportunidad privilegiada para continuar la lucha frontal contra la corrupción y limpiar, con decisión, en cada uno de nosotros, en la sociedad en y en las instituciones en las que estamos inmersos todo signo de egoísmo y maldad. O salimos juntos de esta dolorosa situación o pereceremos.

Miremos a los jóvenes, a los niños y a los que están por venir. Por ellos debemos luchar para que la cultura de la honestidad, que es económicamente rentable, impere en nuestra patria.

Por nuestros hermanos de la costa, sierra y selva. Todos somos hermanos y hermanas. El Perú, como toda América Latina y la humanidad entera, que todos nos merecemos nos espera con los brazos abiertos para iniciar juntos una esta nueva etapa donde la política sea reconocida como la más alta manifestación del amor y la solidaridad.

Fuente de la imagen: Peru21