Colegio Blas Valera, tu historia en esta mi remembranza

Por: Elmer
Antonio Torrejón Pizarro

“Hijo
levántate ya, tu papá te espera para que vayan al Blas Valera”,
 me decía mi madre en los años 90. Yo vivía en Luya y tenía
que caminar hasta Lamud para estudiar en el glorioso Colegio Blas
Valera. 
Mi padre Marino Torrejón, profesor de Historia del Perú y
Geopolítica del colegio, ya me esperaba con su bicicleta y sus libros para
recorrer juntos el inolvidable trayecto hacia el colegio; rodeado de chacras, árboles
y pencas, junto al río Jucusbamba y al compás del sonido de
las aves.

Me acuerdo mucho
de mis amig@s luyanos, caminando bajo un intenso sol o una torrencial lluvia;
pero cumpliendo nuestro deber de estudiantes. Íbamos a veces
jugando y otras veces leyendo y repasando el cuaderno porque teníamos examen de
matemática con el profesor Víctor Ampuero, un gran docente de
las fórmulas y números. Llegábamos al colegio, alegres y ansiosos porque
era todo un orgullo entrar al colegio, ver el busto de nuestro
padre blasvalerino y el patio de honor rodeado de sus salones. Qué lindo y romántico
era observar a las hermosas alumnas del Blas Valera, nuestro corazón
palpitaba a mil.

Son las 8 de la
mañana y nos formábamos en fila, encabezaba la formación de mi salón,
era el más pequeño, aunque meses después fui brigadier de un grado. Silencio
total después de cantar el himno nacional, el director del colegio, el profesor
Hermógenes Montenegro
 (el DIRECTOR que extrañamos
porque dejo historia educativa), nos daba una cátedra en el patio
ceremonial, sobre qué es ser blasvalerino. ¡Qué orgullo!, se
hinchaba mi pecho escuchar al director y en cada formación, sentía a mi
colegio palpitar dentro de mi corazón.

Ingresamos a los
salones y lunes me tocaba Literatura con el profesor Antenor Chuquizuta,
me enseñó a conocer a todos los autores de la literatura nacional y mundial, no
importaba si salía a dictar su clase desde el pasadizo de uno de los
pabellones. ¡Qué personalidad! Miércoles por la tarde, curso de Historia
Universal con el recordado profesor Alejandro Chávez Paredes – “Chepe”,
una eminencia que nos dio a conocer la historia del mundo; con él aprendí que
más allá de Lamud o Luya, existían culturas diversas de nuestro pasado.

Viernes,
cerrando semana, tenía Educación Cívica y la profesora Lira Mori me
enseño el respeto a nuestra patria, a los derechos y deberes de las
personas. Mi padre, Marino Torrejón, me enseñaba Historia del
Perú los jueves. Más allá de su rol de padre, lo admiré y respeté
siempre como docente
. Lo dicen sus ex alumnos: “Fue un gran
profesor”.
 Mi padre me enseñó a vivir y conocer al Perú.
Mi profesión actual de antropólogo, analista y político, se lo debo a
él, como padre y docente.

Vienen a mi
memoria, docentes ilustres del Blas Valera como Teresa
Cisneros, Napoleón Rojas Pisco, Adela Valdivia, Laura Chuquizuta, Miguel
Villarreal, Idelso Carrión, Lucho Castro, Marino Gupioc, Celso Gallac, y principalmente
los docentes que partieron a la eternidad como Remberto Herrera,
Hermógenes Montenegro, Alejandro Chávez, Juan Pablo Ventura, Patrociono
Santillán, entre otros. Profesores que marcaron la huella blasvalerina, disculpen
de todo corazón si no les menciono a todos
pero les recuerdo con enorme
nostalgia
. Muchos blasvalerinos exitosos y luchadores, estamos eternamente
agradecido de ustedes.

Este 6 de junio
nuestro colegio cumple 62 años de convivencia institucional y
educativa con su pueblo de Lamud, la provincia de Luya y Amazonas. En este
aniversario recordamos que Blas Valera fue uno de los colegios más
insignes a nivel regional y macro regional.
Ocupaba siempre los primeros
puestos de ingreso en universidades como San Marcos, la UNI y Escuelas
Militares; en concursos de ciencias y letras, en proyectos educativos, en
juegos deportivos, en arte y cultura. Nuestro colegio siempre se distinguió por
su disciplina, formación ética y su gallardía en los desfiles; pero lo
valorábamos más por su enseñanza y calidad educativa, reconocida
siempre en Amazonas.
El colegio marcó una época en la historia de Amazonas,
hoy los ex alumnos y amazonenses que conocimos esta historia, y formamos parte
de ella; lo recordamos con mucha nostalgia.

Hoy en este tu
aniversario, los ex blasvalerinos te saludamos desde dónde estemos, con
esta remembranza. Ahora mi Blas Valera, tienes una imponente infraestructura,
pero lo más importante debe ser la reconstrucción y posicionamiento de tu
CALIDAD EDUCATIVA y FORMACIÓN ÉTICA
, como lo tuviste hace muchos años
atrás. Para ello necesitamos el esfuerzo de tus docentes, administrativos,
alumnos, ex alumnos y población en general.

Los recuerdos y
la historia de nuestro colegio, que sirvan como paradigmas en la
construcción de un Blas Valera ideal,
 tal como los lamudinos y luyanos
lo queremos, tal como los amazonenses lo ansiamos. Retomemos la estirpe
intelectual, responsabilidad educativa y calidad humana de tus docentes,
retomemos el deber educativo y moral de tus ex alumnos, retomemos el trabajo
con ahínco de tus administrativos.

Como
blavalerino, esta es mi voz y debo mucho lo que soy a mi colegio
. La tarde caía en el patio del Blas Valera, recuerdo que antes
estudiábamos mañana y tarde. Mi padre me esperaba para regresar a Luya y le
decía: “Papá yo voy caminando con mis amig@s, ve tranquilo”. Me
contestaba: “Elmer, mañana tenemos examen, te apuras para estudiar el
cuaderno y los libros de historia”.
 Dejábamos al colegio bajo el manto
de la intelectualidad
, por la carretera hacia Luya, íbamos comentando
nuestras clases y ocurrencias de alumnos, el ruido de los grillos y el
revoloteo de luciérnagas nos indicaban que ya llegó la noche; al día
siguiente el Blas Valera nos esperaba nuevamente entre su seno, para educarnos
y enseñarnos sobre la vida.

¡Feliz 62
Aniversario Colegio Blas Valera!