Monseñor Daniel Turley recibe Doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional de Piura

La Universidad Nacional de Piura otorgó el título de Doctor Honoris Causa a Monseñor Daniel Turley a Murphy en reconocimiento a su contribución personal en la búsqueda del bien común y la paz en la sociedad peruana

En la emotiva ceremonia Monseñor Turley agradeció a Dios por permitirle recibir este reconocimiento junto a dos distinguidos sacerdotes, Monseñor Carlos Castillo (Arzobispo de Lima) y el RP Eduardo Palacios Morey (Parroco de Talara).

Este reconocimiento dijo Monseñor, es para todo mi pueblo del Alto Piura, de nuestra Diócesis de Chulucanas, en el que Dios me ha permitido caminar por mas de 50 años….

En el uso de la palabra, Mons. Daniel Turley reconoció e hizo mención el trabajo que muchas familias organizadas realizaron en la historia de la sierra, en el pueblo del Alto Piura donde sacaron adelante varias cosas, como por ejemplo el acceso a las vías de comunicación que años atrás la situación de acceso era diferente. Recordó que a su llegada a estas tierras halló un pueblo muy organizado.

“Yo no he hecho nada, estoy muy agradecido a Dios por ser un misionero en el Perú, este reconocimiento va para todo mi pueblo del Alto Piura, a Dios muy agradecido por permitirme caminar 50 años con este pueblo de la Diócesis de Chulucanas” manifestó con alegría Mons. Daniel Turley Murphy tras recibir la Distinción Honorífica en la #UNP

El catedrático de Chulucanas Héctor Castro Mondragón (secretario general del sindicato de docentes de la UNP) fue quien promovió que la Universidad Nacional de Piura diera esta distinción honorifica a estos prelados de la Iglesia Católica del Perú. «Este solemne acto académico retoma los cauces de gratitud y reconoce a tres insignes miembros de la Iglesia», expresó el rector durante su discurso.

La autoridad universitaria agregó: «Tenemos la convicción, que los estimados Honoris Causa, tienen una humildad social y actitud abierta, que favorece el diálogo que el Perú necesita». Finalmente dijo que construir una sociedad más justa y solidaria no es una utopía, es una tarea impostergable para los que enseñan pero también para los que aprenden y se forman en las aulas.