La fiebre de Piura

Foto, archivo, Jorge Chero.

(Versión popular)

Dueles en el alma verte así Piura, tan mojada, tan sucia, tan ahogada…

Y parece que fue ayer, cuando nos pedías ayuda a través de tu temperatura.

¿Porque nadie sospechó que era fiebre lo que el calor ofrecía?

Fue sobrecalentamiento de tu cuerpo que hoy, se expulsa con toda su fuerza. Pues lloras horas y horas, chorronazos de agua.

Igualitito al churre cuando le da una fiebre fuertesisima, y quema todo su cuerpecito. ¿Así habrás estado tú, pobrecita, tiritando de la calentura di?

Y nosotros, ¡ninguno nos dimos cuenta!

Fuimos a tus playas, hicimos selfies para subirlos al feis, comíamos tu pescadito, tu cebichito, y en la playa misma te dejamos las bolsas, así como si fueran lindos recuerditos. Pero nadie miro por ti.

Mi vecino: el Miguel, me lo dijo un día: “Chi, hace una calorzazazzza. Ya no se aguanta. Las lluvias dos darán como hijos”.

Debí escucharlo, te lo juro por mi Cautivito lindo.

Comprar calaminas, sacos de arena, prever y accionar, porque si espero la ayuda de la municipalidad, me hago viejo paisa.

A estas alturas (de la vida, no del agua) con un río desbordado, familias evacuando, y gente lamentando. Yo no me quejo, solo me apeno.

Debí cuidarte Piurita, ya sé que TU feis no tienes, pero si tienes un montonazo de paisanos que te queremos devuelta, gua.

Pronto te recuperarás, saldrás de esta, lo sé yo, el Miguel, La Juana, y hasta vecina la Narcisa. Y al próximo que vea botando algo, ensuciándote, o dañándote chiii ta cojuuu, le reclamaré. Porque tú eres mi Piura linda y te quiero como mienchiclas!!!

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